top of page

La mejor forma de iluminar un restaurante.

Actualizado: 11 abr


La mejor forma de iluminar un restaurante.


La gastronomía es una parte fundamental de nuestra cultura. Muchas de nuestras actividades recreativas giran en torno a ella. Pasar una noche con los amigos comiendo, salir de tapas, tomar pintxos y cada rencuentro familiar acaban alrededor de una mesa con comida. La comida no es solo un medio para satisfacer unas necesidades básicas, la disfrutamos y la convertimos en el centro de atención.


Sin duda, los bares y restaurantes son lugares fundamentales para una variada oferta gastronómica fuera de los hogares. Su objetivo principal es ofrecer comida, pero previamente los clientes deben sentir la motivación para entrar y quedarse a consumir. Por ese motivo, la iluminación juega un rol clave en el ambiente de la instalación, ya que puede condicionar el comportamiento de los visitantes, transmitir diversos estados de ánimo y determinar la experiencia del consumidor, ya sea de manera positiva o negativa.

La apariencia externa es tan importante como el diseño del menú o el tono de las paredes. Esta es la primer impresión que tendrá el cliente de nosotros. Por eso, la puerta y el letrero deben tener una conexión con la imagen del local, el tipo de comida que ofrecemos y el grupo de personas que queremos atraer. Debe atraer, invitar a entrar, dar una sensación acogedora y de confort. Para lograr esto, debemos ser cuidadosos a la hora de elegir la paleta de colores, bañando suavemente la fachada y evitando los destellos demasiado fuertes.


Cómo iluminar un restaurante para atraer mayor clientela.


La mejor forma de iluminar un restaurante.


Que cada estancia brille con luz propia.



Es sumamente importante que la luz del local nos guíe. Decidir que elementos deben estar iluminados y cuáles no, es clave para dirigir la atención del público. La iluminación debe ser intuitiva para que nadie se pierda en un pasillo o recepción y pueda llegar al lugar que desee. No debemos olvidar que además de generar una experiencia agradable para los clientes, la iluminación debe contribuir a que los empleados realicen sus tareas con seguridad y eficiencia. De modo que, para cumplir estos requisitos, es necesario dividir el restaurante en diferentes áreas, especificando las actividades llevadas a cabo en cada una de ellas. De esta manera, se ajustará la luz y el color a la temperatura adecuada para cada momento y estancia. En la cocina, por ejemplo, se requieren 500 luxes y se recomienda una temperatura de color de entre 4.000 y 6500 grados Kelvin (K). Por otro lado, en los pasillos, se necesitan 100 luxes y una temperatura de 3.500 K, para una iluminación óptima.



El bar es un lugar de encuentro muy atractivo al que la gente acude para reunirse, encontrarse, o esperar y comer algo mientras toma una bebida. Para este espacio son necesarios alrededor de 100 luxes para una iluminación optima. Sin embargo, hay áreas específicas que requieren una intensidad mayor, como la zona de trabajo del personal y la caja, que deben contar con 300 luxes. Dependiendo del propósito de la estancia y el horario, el resto variará. Si se trata de un local de tapas, es importante que las mismas sean resaltadas con luces puntuales, lámparas suspendidas o focos para destacar y marcar sus características. Asimismo, los estantes y los mostradores donde se exponen botellas y alimentos también deben estar adecuadamente iluminados; esto otorga confianza al cliente y le permite conocer los productos que se ofrecen.



iluminar restaurante


El comedor es el pilar de un restaurante, el componente que determina el éxito o fracaso del proyecto. El ambiente debe adecuarse al tipo de establecimiento; un lugar destinado a la comida rápida no es lo mismo que uno especializado en alta cocina. Para una especialidad en desayunos, una iluminación general estimulante y refrescante con una amplia entrada de luz natural es la mejor opción. Por el contrario, un restaurante orientado a cenas, necesitará una luz tenue con lámparas colgantes o focos para crear una atmósfera íntima y acogedora. Las luminarias pueden ser un detalle crucial para darle personalidad y carisma al espacio. Deben ubicarse a un máximo de 75 cm de los comensales, procurando evitar los deslumbramientos. Para lograr una atmósfera cómoda y cálida, se recomienda una iluminación indirecta o con pantallas. De esta forma generaremos una experiencia agradable.



¿Cuánta iluminación debe haber sobre la mesa?



De cara a garantizar que los comensales puedan ver lo que comen, la normativa nos exige que la intensidad lumínica sea la adecuada al carácter del espacio. La luz de una vela es la forma más tradicional y romántica de iluminar una cena, sin embargo, si deseamos obtener una iluminación mayor, con 100 luxes tendremos luz suficiente para que el plato se aprecie así como para crear una atmósfera propicia.



iluminar restaurante


Además de lúmenes y grados Kelvin, es importante prestar atención a la eficiencia energética del establecimiento. Los bares y restaurantes tienen sus lámparas encendidas la mayor parte del día, aumentando significativamente el consumo de electricidad. Al sustituir lámparas convencionales por luces LED, se pueden obtener ahorros de energía superiores al 50%, además de disminuir el uso del aire acondicionado, ya que estas luces generan menos calor.


La luz crea movimiento y a la vez lo acelera o ralentiza. La intensidad y la temperatura del color afectan la dinámica del espacio, influyendo en la respuesta y la velocidad de los comensales para el correcto desarrollo de las distintas comidas. Una iluminación flexible, con varias luces, nos ofrece una mayor probabilidad de éxito en nuestro proyecto. Los diseñadores de iluminación únicamente establecen el contexto adecuado, dejando a los chefs o maîtres la responsabilidad de dar sentido a la experiencia gastronómica, para que, al final, sea el cliente quien disfrute del resultado.

30 visualizaciones0 comentarios
bottom of page