Protecciones eléctricas en instalaciones fotovoltaicas: guía REBT | DDL
- anaguillen6
- 9 jul
- 4 min de lectura

Una instalación fotovoltaica bien diseñada no se juega su fiabilidad en los paneles, sino en el cuadro de protecciones. Es lo que separa una instalación que aguanta años de la que se queda sin inversor tras la primera tormenta. Y desde las últimas revisiones del REBT, además, es lo que permite (o impide) legalizar la instalación.
En esta guía repasamos, de forma práctica, qué protecciones necesita una instalación de autoconsumo, por qué cada una está ahí y qué dice la normativa. Está pensada para instaladores y empresas que quieren tenerlo claro antes de montar el cuadro.
Dos mundos distintos: lado DC y lado AC
Una instalación fotovoltaica tiene dos zonas eléctricamente muy diferentes, y cada una se protege de forma distinta.
Lado de corriente continua (DC)
El lado de corriente continua (DC), entre los paneles y el inversor. Trabaja a alta tensión continua (habitualmente hasta 1.000 o 1.500 V) y, a diferencia de la alterna, no tiene "paso por cero", lo que hace que un arco eléctrico sea más difícil de extinguir. Es la zona más exigente.
Lado de corriente alterna (AC)
El lado de corriente alterna (AC), desde el inversor hacia el cuadro y la red.
Confundir las protecciones de un lado con las del otro es uno de los errores más habituales. Un magnetotérmico de alterna no sirve para proteger un string en continua.
Protecciones en el lado DC
Entre el generador fotovoltaico y el inversor, el REBT, (con la ITC-BT-40 y la nueva ITC-BT-53 específica para corriente continua) exige coordinar varios elementos:
Fusibles gPV
Fusibles gPV. Fusibles específicos para fotovoltaica, dimensionados según la corriente de cortocircuito (Isc) de los módulos y el número de strings en paralelo. Protegen cada string frente a corrientes inversas. No valen fusibles convencionales: tienen que ser tipo gPV, preparados para continua.
Seccionador en carga
Seccionador en carga. Permite aislar el campo solar del inversor de forma segura, imprescindible para el mantenimiento. Poder cortar en carga sin generar un arco peligroso es un requisito básico de seguridad.
Protector de sobretensiones (SPD) en DC
Protector de sobretensiones (SPD) en DC. Un protector Tipo 2 (o Tipo 1+2 en instalaciones con pararrayos o especialmente expuestas) adecuado a la tensión del sistema. Es el que salva al inversor —el equipo más caro de la instalación— frente a las sobretensiones transitorias.
Protecciones en el lado AC
A la salida del inversor, hacia el cuadro:
Interruptor magnetotérmico
Interruptor magnetotérmico. Habitualmente de curva C, dimensionado según la potencia del inversor, para proteger frente a sobrecargas y cortocircuitos.
Interruptor diferencial
Interruptor diferencial. Para la protección de las personas frente a contactos indirectos. En instalaciones con inversores conviene un diferencial de clase A superinmunizado, que evita disparos intempestivos provocados por las corrientes de fuga de alta frecuencia típicas de la electrónica del inversor.
Protección contra sobretensiones (SPD) en AC
Protección contra sobretensiones (SPD) en AC. Un protector Tipo 2 a la salida, coordinado con el del lado DC.
Las sobretensiones: lo que más equipos daña (y lo que más ha cambiado)
Aquí conviene detenerse, porque es donde más ha evolucionado la norma y donde más dinero se pierde cuando se hace mal.
Hay que distinguir dos fenómenos completamente distintos:
Sobretensiones transitorias
Sobretensiones transitorias: picos de muy corta duración (microsegundos) causados por descargas atmosféricas o maniobras en la red. Contra estas protegen los SPD (Tipo 1, 2 y 3), que se coordinan entre sí en escalones.
Sobretensiones permanentes
Sobretensiones permanentes (o temporales): subidas sostenidas de tensión, normalmente por un fallo o pérdida del neutro. Contra estas protege un dispositivo distinto (protector de sobretensión permanente), a veces integrado con el magnetotérmico de cabecera, que desconecta la instalación cuando la tensión supera el límite reglamentario.
Un protector de transitorias no protege contra permanentes, y viceversa. Necesitas ambos.
El cambio importante: la revisión de la ITC-BT-23 prescribe que las nuevas instalaciones incorporen protección contra sobretensiones transitorias y permanentes sin necesidad de un análisis de riesgos previo. Es decir, ha dejado de ser una decisión discrecional del proyectista para convertirse en una exigencia general.
Y hay un punto que afecta de lleno al día a día del instalador: instalar un inversor fotovoltaico en una vivienda existente activa la obligación de adecuar el cuadro a estos requisitos, aunque el cuadro ya estuviera ejecutado. Lo mismo ocurre al instalar un punto de recarga de vehículo eléctrico.
Puesta a tierra y cableado
Dos elementos que a veces se descuidan y son parte de la protección:
Cableado
Cableado DC de clase II (doble aislamiento), resistente a rayos UV y correctamente dimensionado. Conviene evitar recorridos largos en paralelo entre DC y AC.
Puesta a tierra
Puesta a tierra de las estructuras y las masas metálicas, con la sección adecuada, para una correcta equipotencialidad y para que las protecciones actúen como deben.
Un detalle de instalación que marca la diferencia
Los SPD solo protegen bien si están bien conectados. La suma de la longitud de los cables de conexión del protector (fase y tierra) debe ser lo más corta posible —como regla práctica, por debajo de 50 cm—, porque cada tramo de más eleva la tensión residual que llega al equipo. Un buen protector mal cableado protege mucho peor de lo que promete su etiqueta.
Checklist rápido antes de dar por cerrada la instalación
✅ ¿Fusibles gPV dimensionados según Isc y número de strings?
✅ ¿Seccionador en carga en el lado DC?
✅ ¿SPD en DC (Tipo 2, o 1+2 si hay pararrayos) adecuado a la tensión del sistema?
✅ ¿Magnetotérmico y diferencial clase A superinmunizado en AC?
✅ ¿SPD en AC coordinado con el de DC?
✅ ¿Protección contra sobretensiones permanentes en cabecera?
✅ ¿Conexiones del SPD por debajo de 50 cm?
✅ ¿Puesta a tierra y equipotencialidad correctas?
En resumen
Las protecciones fotovoltaicas no son un accesorio: son la parte de la instalación que garantiza la seguridad de las personas, protege la inversión del cliente y permite legalizar el trabajo. Con las últimas revisiones del REBT, además, el nivel de exigencia es mayor y la responsabilidad del instalador, más directa.
En Diego Díaz López trabajamos con protección contra sobretensiones de Schneider, ABB, Toscano y Hager, y nuestro equipo de ingeniería ayuda a los instaladores a definir el cuadro de protecciones completo de cada instalación, en el lado DC y en el AC. Si estás preparando un proyecto fotovoltaico y quieres asegurarte de que el material cumple y está bien dimensionado, escríbenos y lo revisamos contigo.








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